Síndrome del intestino irritable: síntomas, causas y tratamiento

Mujer que se sujeta el abdomen con las dos manos, imagen ilustrativa del dolor abdominal en el síndrome del intestino irritable

Actualizado en octubre de 2026

Dolor abdominal, hinchazón, unas veces diarrea y otras estreñimiento: en el síndrome del intestino irritable, estas molestias vuelven una y otra vez, aunque las pruebas habituales no muestren ninguna otra enfermedad. Los síntomas son reales y a menudo difíciles de llevar, pero no son peligrosos. Aquí te contamos cómo reconocerlo, cómo se diagnostica y qué tratamientos ayudan según las guías clínicas actuales.

Puntos clave

  • Lo típico es un dolor o malestar abdominal recurrente relacionado con las deposiciones. A menudo se suman hinchazón, diarrea o estreñimiento.
  • Según el estudio y la definición, entre el 4 y el 11 % de los adultos tienen SII, y las mujeres casi el doble que los hombres.
  • El diagnóstico se basa en el patrón típico de síntomas y en unas pocas pruebas concretas. Las señales de alarma, como la sangre en las heces o una pérdida de peso involuntaria, no encajan con el SII y pueden tener otra causa.
  • Las opciones con más respaldo científico son la fibra soluble (como la cáscara de psyllium), la dieta baja en FODMAP, el aceite de menta piperita, algunos medicamentos, la hipnoterapia dirigida al intestino y la terapia cognitivo-conductual.
  • No existe un tratamiento que sirva para todos. Normalmente hace falta combinar varios, adaptados a tus síntomas principales.

¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

El colon irritable, cuyo nombre médico es síndrome del intestino irritable (SII), es un trastorno funcional digestivo. El intestino reacciona con más sensibilidad de lo normal y funciona de forma irregular, aunque en las pruebas no aparezca ninguna lesión. Por eso los especialistas incluyen el SII entre los trastornos de la interacción intestino-cerebro: el intestino y el sistema nervioso ya no se coordinan bien.

El SII de un vistazo

Nombre médicoSíndrome del intestino irritable (SII); en inglés, irritable bowel syndrome (IBS)
FrecuenciaEntre el 4 y el 11 % de los adultos, según el estudio y los criterios diagnósticos
Quién lo padeceLas mujeres, casi el doble que los hombres; es más frecuente entre los 18 y los 39 años
Síntomas principalesDolor o malestar abdominal, hinchazón, diarrea, estreñimiento
EvoluciónSuele durar mucho tiempo, con épocas mejores y peores

El SII es molesto y puede limitar mucho el día a día, pero no pone en peligro la vida. Sin embargo, otras enfermedades pueden causar síntomas parecidos.

Síntomas: cómo reconocer el síndrome del intestino irritable

Lo típico es un patrón de molestias abdominales y cambios en las deposiciones que se repite durante meses. Los síntomas varían de un día a otro. Las épocas buenas y malas se alternan, a veces sin un motivo claro.

Dolor abdominal y retortijones

Normalmente en la parte baja del abdomen. Están relacionados con las deposiciones, suelen empeorar después de comer y a menudo se alivian tras ir al baño.

Hinchazón y gases

Casi todas las personas con SII conocen la sensación de tener el abdomen hinchado y tenso. A menudo también tienen más gases.

Diarrea

Heces de pastosas a líquidas, a menudo con ganas repentinas e intensas de ir al baño.

Estreñimiento

Heces duras y en bolitas, pocas deposiciones y necesidad de hacer mucha fuerza.

Ritmo intestinal cambiante

La diarrea y el estreñimiento pueden alternarse. Muchas personas tienen la sensación de no haber vaciado del todo el intestino después de ir al baño.

Moco en las heces

En el SII puede aparecer moco transparente o blanquecino. La sangre, en cambio, no es propia del SII.

Muchas personas con SII tienen también síntomas fuera del intestino, como cansancio, náuseas, dolor de espalda o molestias al orinar.

Según la forma de las heces que predomina, los especialistas distinguen cuatro tipos. Se basan en la escala de Bristol, que clasifica las heces del tipo 1 (bolitas duras) al tipo 7 (líquidas). Solo cuentan los días con deposiciones alteradas.

SII con estreñimientoSII-E

Más de una cuarta parte de las deposiciones son duras o en bolitas (tipos 1 y 2), y menos de una cuarta parte, pastosas o líquidas (tipos 6 y 7).

SII con diarreaSII-D

Más de una cuarta parte de las deposiciones son pastosas o líquidas, y menos de una cuarta parte, duras o en bolitas.

SII mixtoSII-M

Más de una cuarta parte de las deposiciones son duras o en bolitas, y también más de una cuarta parte, pastosas o líquidas.

SII indeterminadoSII-I

Las deposiciones no encajan en ninguno de los tres grupos.

El tipo puede cambiar con el tiempo y ayuda a decidir qué medicamentos son adecuados. Clasificación según Roma V (2026). En inglés, los tipos se llaman IBS-C, IBS-D, IBS-M e IBS-U.

Causas: por qué el intestino reacciona con hipersensibilidad

No hay una única causa. Normalmente se combinan varios factores, y en cada persona la combinación es algo distinta. Estos mecanismos están bien estudiados:

Intestino sensible

Muchas personas con SII perciben con más intensidad procesos normales del intestino, como los gases o la distensión de la pared intestinal. Los especialistas lo llaman hipersensibilidad visceral.

Alteración del eje intestino-cerebro

El intestino y el cerebro están conectados mediante nervios y mensajeros químicos como la serotonina. Si esa comunicación falla, cambian la percepción del dolor y los movimientos del intestino.

Tránsito intestinal alterado

El intestino mueve su contenido unas veces demasiado rápido y otras demasiado despacio. Eso favorece la diarrea o el estreñimiento.

Tras una infección intestinal

Más del 10 % de las personas desarrollan un SII después de una gastroenteritis aguda. Los especialistas hablan entonces de SII postinfeccioso.

Microbiota alterada

En muchas personas con SII, la composición de las bacterias intestinales está alterada. Aún no se sabe si es causa o consecuencia.

Estrés y carga emocional

Las situaciones de estrés psicológico pueden favorecer la aparición del SII e intensificar los brotes. Haber vivido experiencias traumáticas, como violencia o abusos, casi triplica el riesgo.

¿Y la comida? Los alimentos no suelen ser la causa, pero sí desencadenantes frecuentes. Ciertos hidratos de carbono, los FODMAP, se absorben mal en el intestino delgado. Llegan al intestino grueso, allí atraen agua y las bacterias los fermentan. Un intestino hipersensible puede reaccionar con dolor, gases o diarrea. Qué son exactamente los FODMAP y cómo funciona la dieta FODMAP te lo explicamos en el artículo ¿Qué son los FODMAP? Las verdaderas alergias alimentarias, en cambio, son raras en el SII.

Señales de alarma: síntomas que no encajan con el SII

Los siguientes síntomas no son típicos del SII. Pueden indicar otra enfermedad, aunque ya te hayan diagnosticado un SII.

Las principales señales de alarma

  • Sangre en las heces, diarrea con sangre o heces negras, como alquitrán
  • Pérdida de peso involuntaria
  • Signos de anemia, como palidez, falta de aire o palpitaciones
  • Una zona dura o un bulto que se nota al palpar el abdomen
  • Fiebre o síntomas que te despiertan por la noche
  • Cambios nuevos y persistentes en el ritmo intestinal a partir de los 50 años, aproximadamente
  • Antecedentes familiares de cáncer colorrectal, cáncer de ovario, celiaquía o enfermedad inflamatoria intestinal

En las mujeres, una hinchazón abdominal nueva que no desaparece, sobre todo a partir de los 50 años, puede ser en casos raros un signo de cáncer de ovario.

Diagnóstico: cómo se detecta el síndrome del intestino irritable

El SII ya no es un diagnóstico que se haga solo por exclusión. Los médicos lo reconocen por el patrón típico de síntomas y piden únicamente las pruebas que tienen sentido en tu caso. La referencia internacional son los criterios de la Fundación Roma, cuya quinta versión (Roma V) se publicó en 2026:

Criterios de Roma V

Síntoma principalDolor o malestar abdominal recurrente, pero no continuo, una media de al menos 3 días al mes durante los últimos 3 meses
Y al menos dos de estos tresLos síntomas están relacionados con las deposiciones. Ha cambiado la frecuencia de las deposiciones. Ha cambiado la forma de las heces.
InicioHace al menos 6 meses
NotaLas molestias que solo aparecen durante la menstruación no cuentan.

La guía alemana S3 (S3-Leitlinie) define el SII de forma algo más amplia: los síntomas duran más de tres meses o reaparecen una y otra vez, se atribuyen al intestino y suelen ir acompañados de cambios en el hábito intestinal. Son tan intensos que afectan claramente a la calidad de vida. Y ninguna otra enfermedad los explica mejor.

Estos son los pasos habituales:

Conversación con el médico. Te preguntará por el tipo de síntomas y desde cuándo los tienes, por tus deposiciones, por los medicamentos que tomas y por las enfermedades que hay en tu familia. Para eso ayuda llevar un diario de síntomas.

Exploración física. Incluye la palpación del abdomen y, según los síntomas, también un tacto rectal.

Análisis de sangre. Lo habitual es un hemograma, la proteína C reactiva (PCR) como marcador de inflamación y una prueba de celiaquía.

Análisis de heces. Si hay diarrea, se suele medir la calprotectina. Un valor normal hace muy improbable una enfermedad inflamatoria intestinal. Si la diarrea se prolonga, también conviene hacer una prueba para detectar el parásito Giardia.

Colonoscopia, si hace falta. Es necesaria sobre todo si hay señales de alarma, para el cribado del cáncer colorrectal o, si la diarrea persiste, para descartar una colitis microscópica. Sin señales de alarma, rara vez encuentra algo.

Las pruebas de aliento para la lactosa o la fructosa y las pruebas de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado no son necesarias en todos los casos. Los criterios de Roma no las recomiendan de forma rutinaria. Que alguna tenga sentido depende de los síntomas.

Pueden dar síntomas parecidos, por ejemplo, la celiaquía, la intolerancia a la lactosa, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, la colitis microscópica, la malabsorción de ácidos biliares, las enfermedades de la tiroides, la endometriosis o los efectos secundarios de algunos medicamentos. En alrededor de una cuarta parte de los casos de SII con diarrea se detecta una malabsorción de ácidos biliares, que tiene un tratamiento específico.

Tratamiento: qué ayuda en el síndrome del intestino irritable

Ningún tratamiento funciona en todos los casos. Las guías recomiendan empezar con una buena información sobre la enfermedad, actividad física y unas pautas alimentarias sencillas. Si no basta, se añaden medidas específicas para los síntomas principales. Da a cada medida unas semanas de margen y, a ser posible, cambia solo una cosa cada vez. Así verás qué funciona.

Síntoma principalAlimentación y día a díaMedicamentos y terapias
Dolor abdominal y retortijonesFibra soluble, dieta baja en FODMAP, ejercicioAceite de menta piperita, antiespasmódicos como la butilescopolamina, amitriptilina en dosis bajas, hipnosis intestinal o terapia cognitivo-conductual
Hinchazón y gasesDieta baja en FODMAP, copos de avena y semillas de lino, ejercicioAceite de menta piperita, tratamiento del estreñimiento o la diarrea. Hay pocos estudios sobre la hinchazón y los gases.
DiarreaDieta baja en FODMAP, poco café, alcohol y sorbitolLoperamida, el antibiótico rifaximina, tratamiento de la malabsorción de ácidos biliares si se ha confirmado
EstreñimientoCáscara de psyllium en dosis crecientes, beber suficiente líquido, ejercicioMacrogol y, si los síntomas son intensos, fármacos con receta como la linaclotida

Según Roma V (2026), la guía de la Sociedad Británica de Gastroenterología (2021) y el NICE. Algunos de estos fármacos no están autorizados expresamente para el SII.

Psyllium en lugar de salvado

Según los estudios, la fibra soluble, como la cáscara de psyllium (Plantago ovata), alivia los síntomas globales y el dolor. Empieza con unos 3 o 4 g al día, ve aumentando poco a poco y bebe suficiente líquido. El salvado de trigo, en cambio, no ayuda y puede empeorar los gases.

Aceite de menta piperita

Las cápsulas gastrorresistentes de aceite de menta piperita relajan la musculatura del intestino. En los estudios ayudaron contra el dolor y los síntomas globales. Un efecto secundario frecuente es el ardor de estómago.

Medicamentos

Los antiespasmódicos pueden aliviar los retortijones, y la loperamida reduce sobre todo el número de deposiciones y la urgencia por ir al baño. La amitriptilina en dosis bajas, de 10 a 30 mg por la noche, está bien estudiada. A estas dosis no actúa como antidepresivo, sino sobre el procesamiento del dolor entre el intestino y el cerebro. Los efectos secundarios frecuentes son la sequedad de boca y el cansancio.

Probióticos

El efecto depende de la cepa bacteriana y los estudios no son concluyentes. Si pruebas uno, tómalo al menos 4 semanas a la dosis recomendada y déjalo como muy tarde a las 12 semanas si no notas mejoría. A algunas personas les provocan más gases.

Alimentación en el síndrome del intestino irritable

Muchas personas con SII notan que sus síntomas empeoran después de comer. Por eso las guías proponen un enfoque en dos etapas. Primero vienen unas pautas sencillas que, en algunos casos, ya son suficientes:

Esto suele ayudar

  • Comer a horas regulares y sin prisas
  • Beber al menos 8 vasos o tazas al día, sobre todo agua
  • Si tienes gases, copos de avena y hasta 1 cucharada de semillas de lino al día
  • Fibra soluble como la cáscara de psyllium, aumentando la cantidad poco a poco

Mejor reducir

  • Café y té negro: como máximo 3 tazas al día
  • Alcohol y bebidas con gas
  • Más de 3 raciones de fruta fresca al día
  • Salvado de trigo y alimentos muy procesados
  • Si tienes diarrea, el sorbitol, presente por ejemplo en chicles y caramelos sin azúcar

Si estas pautas no bastan, el siguiente paso es la dieta baja en FODMAP. Es el tratamiento dietético mejor estudiado para el SII. Según la Universidad de Monash, que desarrolló el método, los síntomas mejoran en unas tres de cada cuatro personas. La dieta no es para siempre y tiene tres fases:

1Eliminar

de 2 a 6 semanas

Sigues una dieta baja en FODMAP y observas si los síntomas mejoran. Qué alimentos encajan te lo dice nuestra lista FODMAP.

2Reintroducir

normalmente de 8 a 12 semanas

Pruebas los grupos de FODMAP de uno en uno. Cómo hacerlo te lo explica nuestro plan de pruebas para la reintroducción.

3Adaptar

a largo plazo

Vuelves a comer de la forma más variada posible y solo limitas lo que te causa síntomas.

La prueba de la celiaquía solo es fiable mientras comas trigo, centeno y cebada como siempre. Si tienes o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria, la dieta no siempre es adecuada.

Cebolla, ajo y enzimas en el síndrome del intestino irritable

La cebolla y el ajo están entre las mayores fuentes de fructanos de la dieta diaria y, en muchas personas con SII, entre los desencadenantes. También aparecen en muchos productos preparados, a menudo en polvo o escondidos tras la palabra «especias». No hace falta renunciar a su sabor. Los fructanos se disuelven en agua, pero no en aceite. Por eso el aceite al ajo sabe a ajo y sigue siendo bajo en FODMAP. También sirve la parte verde de la cebolleta y del puerro. Y si quieres todo el sabor, hay sustitutos de cebolla y de ajo con certificación low FODMAP:

Enzimas en el SII: Las enzimas digestivas pueden descomponer algunos FODMAP antes de que lleguen al intestino grueso. En la intolerancia a la lactosa, esto está bien demostrado con la lactasa. FODZYME contiene también enzimas para los fructanos y los GOS, y resulta práctico cuando comes fuera y no sabes qué lleva la comida. Todavía hay pocos estudios sobre estas enzimas, y no cambian nada en la causa del SII. Más información en el artículo sobre la reintroducción.

En nuestra colección de recetas encontrarás platos sencillos para el día a día con colon irritable.

Mente, ejercicio y día a día

Como el intestino y el cerebro trabajan en estrecha relación, también funcionan los tratamientos que actúan a través de la mente. La hipnoterapia dirigida al intestino, a menudo llamada hipnosis intestinal, y la terapia cognitivo-conductual están entre los métodos psicológicos mejor estudiados para el SII. Eso no significa que los síntomas sean imaginarios: estas terapias actúan sobre la conexión entre el intestino y el cerebro.

Hipnosis intestinal

En varias sesiones aprendes, con técnicas de relajación e imágenes mentales, a calmar la actividad del intestino. También existe en formato de audio o como app.

Terapia cognitivo-conductual

Aprendes cómo influyen los pensamientos, el estrés y la conducta en los síntomas, y practicas nuevas estrategias. Los programas guiados de autoayuda también han demostrado su eficacia.

Ejercicio

La actividad física regular, como caminar a buen paso, ir en bicicleta o hacer yoga, puede aliviar algo los síntomas.

Diario de síntomas

Anota durante un tiempo lo que comes, tus deposiciones, los síntomas, el sueño y el estrés. Así detectarás patrones. También puedes hacerlo en la app Monash FODMAP.

En Alemania: Si tienes un SII diagnosticado por un médico, puedes usar con receta la app «Cara Care für Reizdarm». Combina la dieta baja en FODMAP, la terapia cognitivo-conductual y la hipnosis intestinal, y está autorizada de forma permanente como aplicación sanitaria digital (DiGA). El seguro médico público cubre el coste.

Las guías recomiendan un tratamiento psicológico como muy tarde cuando, al cabo de un año más o menos, los demás tratamientos no han ayudado lo suficiente, y antes si así lo prefieres.

Preguntas frecuentes sobre el síndrome del intestino irritable

¿Es peligroso el síndrome del intestino irritable?

No. El SII no causa lesiones en el intestino ni pone en peligro la vida. Pero puede limitar mucho el día a día y por eso merece un buen tratamiento. Las señales de alarma, como la sangre en las heces o la pérdida de peso involuntaria, no encajan con el SII y pueden tener otra causa.

¿Cómo son las heces en el SII?

Depende del tipo. En el SII con diarrea, las heces son de pastosas a líquidas; en el tipo con estreñimiento, duras y en bolitas, y en el tipo mixto se alternan ambas formas. Puede haber moco. La sangre o las heces negras no encajan con el SII y pueden tener otra causa.

¿Qué ayuda rápido en un brote de colon irritable?

A muchas personas les sienta bien el calor en el abdomen, el reposo y las comidas pequeñas y ligeras. El aceite de menta piperita o un antiespasmódico pueden aliviar los retortijones, y la loperamida puede ayudar en caso de diarrea aguda. Cuánto dura un brote varía mucho. Si los brotes se repiten a menudo, puede plantearse un tratamiento a más largo plazo.

¿Puede desaparecer el síndrome del intestino irritable?

El SII suele ser de larga duración y evolucionar por fases. En algunas personas los síntomas se vuelven menos frecuentes con el tiempo; en otras persisten durante años. El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas lo suficiente para que puedas vivir bien con ellos.

¿Qué no puedo comer si tengo colon irritable?

No hay alimentos prohibidos en general, porque los desencadenantes son distintos en cada persona. A menudo dan problemas la cebolla, el ajo, el trigo, las legumbres, algunas frutas, la lactosa y los alcoholes de azúcar. Con la dieta baja en FODMAP y la reintroducción posterior averiguas qué toleras. Tienes un resumen en nuestra lista FODMAP.

¿Ayuda una dieta sin gluten?

Si tienes SII pero no celiaquía, las guías no recomiendan una dieta sin gluten. En el trigo, lo que suele causar los síntomas son los fructanos, no el gluten. Si dejas el trigo antes de la prueba de la celiaquía, el resultado puede ser un falso negativo. Más información en el artículo FODMAP frente a gluten.

Fuentes: DGVS y DGNM, S3-Leitlinie Reizdarmsyndrom (2021) · Rome Foundation, Rome V: Bowel Disorders (Gastroenterology 2026) · British Society of Gastroenterology, Guidelines on the management of IBS (Gut 2021) · NICE, Irritable bowel syndrome in adults (CG61) · Monash University, About FODMAPs and IBS · NHS, Symptoms of IBS · BfArM, directorio DiGA: Cara Care für Reizdarm
Foto: Sasun Bughdaryan en Unsplash

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